Shape of Dreams convierte la forma de crear en el mensaje más poderoso de una marca
Hay una pregunta que toda marca termina enfrentando antes o después: ¿qué mostramos? ¿El producto terminado o el camino que llevó hasta él? Shape of Dreams, el cortometraje que On lanzó en abril de 2026 junto a Zendaya y dirigido por Spike Jonze, propone algo distinto: que el proceso de crear sea, en sí mismo el corazón de la historia.
El film no arranca con una prenda finalizada sobre un modelo. Arranca en un espacio vacío, un cubo de paredes blancas que Zendaya llama “The Dream Lab” donde las ideas todavía no tienen forma definitiva. Las telas se estiran, encogen y mutan. Los colores se transforman. Las siluetas evolucionan, como si el diseño pensara en voz alta. Estamos viendo el borrador antes de ver el resultado.
El lenguaje cinematográfico de Spike Jonze caracterizado por ser surrealista y físico, traduce el acto de diseñar en algo que parece una coreografía: los performers que son los mismos de los videos de Jungle, cargan paneles blancos que reconfiguran el espacio; las transiciones no son efectos digitales sino cuerpos en movimiento. La transformación ocurre de manera práctica, delante de la cámara, sin efectos o intervenciones innecesarias. Es exactamente el mismo principio que guía el proceso creativo que el film está retratando.
Lo que hace el film es volver visible el recorrido de la colección de Zendaya con la colaboración de Law Roach, junto al equipo de On. El punto de partida, fue una idea sobre cómo debería sentirse la ropa: confiada y sin esfuerzo. Todo lo demás las siluetas, los materiales y los colores se han construido desde esa idea.
The Dream Lab no es un set de filmación. Es la representación visual de lo que ocurre antes de que algo exista.
Hay algo que el film deja ver con claridad y que rara vez aparece en el discurso de las marcas: la creatividad no siempre tiene cara de esfuerzo. En el Dream Lab, Zendaya juega con las ideas. Las prendas se doblan, rebotan, se equivocan de forma y lo intentan de nuevo, con una ligereza que se parece más al juego que al trabajo. Y eso no es casualidad. Los procesos creativos más honestos tienen esa cualidad: permiten que algo no funcione sin que eso signifique un fracaso, permiten la variación, la sorpresa, el accidente útil. Para Jonze, ese territorio donde lo serio y lo lúdico se vuelven indistinguibles es su lugar favorito. Y On, al dejar ese espíritu en el centro de su campaña, dice algo sobre cómo quiere crear: no desde la certeza, sino desde la curiosidad.
Shape of Dreams captura algo verdadero sobre cómo funciona la creatividad: que raramente nace perfecta, que vive en el espacio entre el primer intento y el último, y que ese espacio caótico, onírico, incierto, es donde ocurre lo más interesante.
Carlos Fernando Peñalosa
21 ABR 2026